jueves, 13 de agosto de 2009

El tiempo pasa pero la amistad no envejece

La amistad no sólo vive de esos poderosos recuerdos que forman parte de nuestras vidas. Lo increíble de una buena amistad es que, pase el tiempo que pase, esos momentos se pueden rememorar; y lo que es más importante, a partir de ahí se pueden crear otros nuevos que con seguridad se convertirán en el tema de conversación de una nueva reunión.

Recientemente, casi de modo milagroso y sin premeditación, mis amigas “de toda la vida” y yo hemos vuelto a coincidir durante unos días en nuestra ciudad natal. Allí comprobamos que, a pesar del tiempo, muchas cosas siguen igual. Unas teníamos más contacto que otras, unas nos veíamos muy a menudo… pero otras hacía un par de años que ni se veían las caras. Sin embargo, allí, en ese preciso momento, tomando unas cañas “donde siempre”, el tiempo volvía a detenerse para nosotras. Las mismas risas, las mismas bromas, las mismas anécdotas… Maravilloso.


Tras las historias pasadas y cerciorarnos de que a priori seguimos siendo las mismas, llegó el turno de las novedades: “Bueno, ¿y qué es de tu vida? ¡Cuéntanos!” Y lo grande de todo esto es que siempre hay algo nuevo que contar, aunque sea que “no hay nada nuevo que contar”. Pero, en ocasiones, los años y las experiencias vividas hacen que las personas cambiemos en algunos aspectos, y mostremos una forma de pensar, de vivir, incluso de vestir diferente a la que teníamos habitualmente. No nos engañemos, esto en principio asusta, y algunos piensan que quizá ese grupo ya no tenga tanto en común. Tanto es así que, de repente, casi como si la tertulia nos estuviera escuchando el pensamiento, nos encontramos pronunciando un “con lo que tú eras para eso” o “parece mentira que tú digas eso”. Algo ha cambiado sí, pero esto no hace más que enriquecer al grupo y demuestra que, a pesar de las nuevas actitudes, las nuevas relaciones, trabajos y nuevas ciudades de residencia, la amistad que un día nos unió continúa presente, porque si no fuera así, ¿por qué volver a juntarnos?



Todo sigue igual
Es por eso que en cada reunión, además de las novedades, alguna historia, algún detalle, expresión o gesto permite que se oiga un “estás como siempre” o “muy normal en ti”. Vaya, parece que finalmente todo sigue igual. El tiempo pasa, crecen las vivencias, las personas cambian, pero la amistad, la de verdad, parece que nunca envejece. Y tras disfrutar de unos días como si el tiempo no hubiera pasado, todo termina.


¡Hasta la próxima, pero que no se demore tanto! O sí… al fin y al cabo, todo seguirá igual.

4 comentarios:

  1. Y q razón tienes amiga, y es q esas amistades por las q parece q no ha pasado el tiempo a pesar de los años no son valoradas como tal hasta q llega ese momento del reencuentro, en el q nadie sabe q esperar pero se aguarda con ilusión, hasta q alguien dice sin pensar "parece q fue ayer cuando nos vimos y han pasado años" a lo q le sigue una mirada q pasa de unas a otras cómplice seguida de una risotada.
    Amiga te deseo para esta aventura en la q te has embarcado lo máximo, se que deleitarás a todo aquel q se pare a leer tus pensamientos, y q quien aqui se detenga volverá esperando encontrar más y más.
    Aqui me tendrás siempre para lo q queda por venir y, como no, para reir hasta llorar recordando lo q ya fue.

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  2. Un hombre muy inteligente llamado Shakespeare dijo una vez: "Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero". Yo he seguido su consejo. Por eso después de tantos años,tengo la suerte de tener a alguien con quien compatir todos los momentos que significaron algo en mi vida, así como de recordar todos los que creía haber olvidado.

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